HISTORIA

Nuestra historia….

01Portezuelo, cuyo significado es “Puerta de los Vientos”, fue fundado en 1756 y celebra su aniversario cada 21 de Noviembre.

La historia del vino indudablemente está ligada a los valles centrales de Chile, y en específico el valle del Itata, representa un oasis de historia y legado, donde por centurias ha sido referente, en calidad identidad. Donde la cepa país y la Moscatel de Alejandría han estado de la mano con la construcción de la historia del valle y sus habitantes, es así , que estas parras  tan emblemáticos, en principio almacenados vino en tinajas en el siglo XVI y XVII, luego pasaron a las tradicionales pipas o barriles de Roble chileno, el cual dio por resultados productos como el clásico Pipeño, el casi olvidado “Soleado”, además del fundacional vino misal o de mesa y ahora en pleno siglo XXI, entra nuevamente a la palestra con nuevas y variadas técnicas vitivinícolas las cuales han traído estas esplendidas cepas a la contingencia nacional, con renovados bríos, con la anónima misión, que Portezuelo y su valle colindante, merezca el reconocimiento ya en antaño olvidado.

Portezuelo, ¿que entendemos por un Portezuelo?

Portezuelo se entiende como el terreno más bajo entre dos cerros o cordones cordilleranos, esto nos habla de su naturaleza, de su determinación de salir desde el hermetismo geográfico, para dar mostrar sus bondades al mundo, es así que nos encontramos con los primeros textos que nos habla de sus bondades vinculadas con la cultura vitivinícola corre el  siglo XVI , y existen relatos que ya hacen mención el ya clásico y celebre texto clásico “La Araucana” de  Alonso de Ercilla a los terrenos del señor de Itata, este nos cuenta lo siguiente en su canto número XIV ;

“junto  adonde  con  recio  movimiento  baja  del  monte  Itata  caudaloso  atravesando  aquel umbroso asiento con sesgo curso, grave y espacioso; los arboles provocan a contento burlándose con las tiernas florecillas rojas, azules, blancas y amarillas …”, El nombre Itata viene de  la  repetición  de Itan-Itan que  significa pastorear,  la  repetición  de esto vendría  a significar  abundancia,  todo esto me  Mapudungun, idioma  utilizado por  Maúlen, lonco  que gobernaba estas tierras de abundancia, al momento de la llegada hispana a estos lares.

Nuestra Historia

Itata, pertenecía al antiguo corregimiento del Maule, los corregimientos fueron un sistema de organización territorial que surgió en la actual España, específicamente de la corona de Castilla, durante el reinado de los Austrias. El rey era directamente quien designaba los corregimientos tanto en la península ibérica como en el recientemente conquistado continente, este a su vez nombraba un corregidor quien es el representante de su autoridad en las distintas corregiones a las cuales era designado, su poder era amplio y porque no decir absoluto, desde el control de las haciendas, abastecimiento, comercio, control de abusos, además de ser la cara visible en tiempos de conflicto, para que entendamos de mejor manera las funciones y que era un corregidor, nos podemos remitir a Jerónimo Castillo de Bobadilla jurista español del siglo XV, quien menciona los Siguiente:

…es un magistrado y oficio real que en los pueblos o provincias contiene en si jurisdicción alta y baja, mero y mixto imperio, por el cual son despachados los negocios contenciosos, castigados los delitos y puesto en ejecución los actos. Trae vara en señal del señorío y cargo que ejerce: es el mayor después del príncipe en la república que rige”, bajo esta aseveración podemos afirmar que la bonanza o desgracia que tenía un corregimiento pasaba directamente por la gestión de este.

Itata fue corregimiento hasta 1786 y mantuvo los mismos derechos y obligaciones bajo el régimen de intendencia y en los primeros años de la república se mantuvo como provincia del

Maule, luego fue así como el 30 de agosto de 1828, formo parte del Obispado de Concepción, por lo cual se denominaban a sus habitantes como “vecinos de Concepción”.

El libro Historia geográfica, natural, y civil del reino de Chile, del historiador penquista Felipe Gomes de Vidaurre, señala sus límites: “La provincia del Itata se extiende a lo largo de la costa entre el corregimiento del Maule y el de Puchacay, y confina al este con el de Chillán. Ella tiene de oriente a poniente veinte leguas y de Septentrión a medio día, once leguas, el rio que atraviesa estos terrenos es el Itata quien da nombre al valle el territorio da el mejor vino de Chile”, según señala Vidaurre, el cual se produce en las haciendas de los vecinos de concepción y es conocido como vino de Concepción, “todas estas viñas son tan bajas que sus racimos tocan el suelo, ellas están colocadas en las colinas y sus pendientes y no tienen otro riego que el de la lluvia, además esta zona es abundante en todo tipo de granos además de tener una no despreciable cantidad de oro en sus colinas y los lavaderos abundan por la el valle”, además de todo esto, debido a abundantes lluvias lo cual favorece el cultivo de una considerable cantidad de papas y de tener buenos bosques que proveen a la población de este imprescindible elemento de construcción.

Como nos daremos cuenta, las bondades de este valle son inmensas y desde sus orígenes a sido polo de interés para sus futuros propietarios, una de las instituciones o congregaciones más relevantes en la producción vitivinícola en la historia del valle fue la compañía de Jesús o también conocidos como los Jesuitas quienes en el siglo XVII trajeron esta actividad al sector, en el cual nos referiremos más adelante.

Nuestra Vid, nuestro origen

Para  hablar  del  vino  en  territorio  nacional  sería  ideal  hacer  un  pequeño  recuento histórico de como llego la Vid a estos territorios tan apartados del origen de la misma.

Para hablar del vino en Chile nos debemos remontar al periodo de la colonia, cuando las primeras vides ingresaron a territorio nacional, pero antes de eso creo sería bueno partir por el génesis de todo esto, y debemos remontarnos a las primeras cepas traídas a América.

Todo esto comenzó con Hernán Cortés, quien llevo desde la actual isla de cuba, las primeras Vitis-Vinifera a “Nueva España” actual México, cepa traída originalmente desde España, Hernán fue el principal impulsor de la plantación de uva en suelo americano tanto así que decretó para cada encomendero, que por cada cien indígenas a su cargo se deberían plantar, mil vides para así aprovechar de mejor forma el terreno y la mano de obra disponible, es así que la cepa se propago por los valles de California, donde aún hoy en día es una vid muy apreciada a nivel mundial y otras tantas se esparcieron por América central.

Pero hablemos de Chile, cómo y cuando llego la uva, esa cepa que hasta el día de hoy nos ha traído tantos réditos en distintos concursos e instancias variadas para nombrar al vino chileno como el mejor a nivel mundial según precio/calidad.

Todo comenzó como se sospechara con la llegada hispana a la gobernación del “Reyno de Chille”, según el archivo de indias (4), uno primeros viticultores que tuvo Chile fue Rodrigo de Araya, el mismo que instalo el primer molino en Santiago a los pies del cerro Wanguelén o Santa Lucia nombre que tiene hasta nuestros días, según las actas del archivo de las Indias se relata lo siguiente: “Hay viñas y en ninguna parte de las Indias se ha dado tan buena uva como en esta tierra; hácese muy buen vino. El primer hombre que lo hizo fue un vecino que se dice Rodrigo de Araya, y así mismo fue el primero que trajo trigo a esta tierra”, aquí como nos podremos dar cuenta, esta aseveración por parte del archivo nos da otro dato importante la traída del trigo a Chile, pero no nos desviemos del tema, además de la versión del archivo de indias, el cual nos menciona a R. de Araya, como el que trajo las primeras cepas, también cabe destacar otros documentos en los cuales se menciona a otros hispanos que a pocos años de la conquista de este territorio, trajeron las primeras parras, por ejemplo,     se sabe que estas primeras parras o vides se introdujeron en la actual cuarta región más específicamente en la ciudad de    San Bartolomé de La Serena, antes del año 1547, donde existe el registro de la primera cosecha fue en 1551 en el valle de Elqui y Limarí. Cosechados estos frutos originarios de España primeramente por Francisco de Aguirre y Pedro Cisternas, luego del éxito de la plantación y posterior cosecha, la uva fue traído a Santiago y quien se encargó inicialmente de aquello fue Juan Jufré de Loayza Montes, quien las plantó en su fundo en la actual comuna de Peñalolén, donde está ubicada hoy en día parte de la viña Cousiño Macul, considerado junto a Francisco de Aguirre los padres de la viticultura en territorio nacional, luego de eso se plantó en el sector de las afueras del Santiago colonial ( cercano a plaza Italia), lo que conocemos hoy en día como barrio Lastarria por parte de Bartolomé Blumenthal o Flores, que por otro lado es bisabuelo de la Catalina de Los Ríos y Lizperguer.

Portezuelo, nuestro patrimonio

Para hablar de Portezuelo y sus alrededores sería interesante hablar de haciendas emblemáticas de la zona hasta hoy en día como lo son la de Cucha – Cucha, para eso nos remitiremos al historiador W.Hamisch “1593 – 1955”(6)

El cual nos hace unos aportes realmente interesantes;  “La hacienda de Cucha-Cucha,  que en quechua significaría tatarabuelo situada en la banda del Itata, en un inicio perteneció a Juan bentura del Harma, (Ventura de Lerma Y Castillo) dueño del asiento de Cucha-cucha el cual tenía  3  “familias  de  Indios”  a  su  usufructo,   que  el  capitán  encomendero  “Vecino  de Concepción” legó a los Jesuitas antes de 1725(7), Libro de los autores Zamorano y Caperán, publicado en 1957) para luego ser adquirida por los Urrejola y Peñaloza en el año 1775, luego de la expulsión jesuita de continente americano, por parte del Vaticano y la corona española, esta hacienda  poseía  2400  cuadras de tierra, algunos  edificios  y  viñas  además  de  lagares, poseían y mantenían un servicio de balsa en el Itata para transportar sus productos, además de entregarnos un dato muy decidor tenían en aquel entonces siglo XVII más de 28.070 plantas de viña corriente (cepa país)”, esto vendría a significar que en el mismo periodo, siglo XVII, la hacienda  de  Cucha-Cucha  tendría  a  igualar  la  cantidad  de  Vides  que  tenía  la  zona  de Cauquenes, las cuales fluctuaban entre las veinte mil y treinta mil parras*(ideisa -2016)(8), zona por excelencia del tipo de vino llamado Soleado, por ende la importancia de la hacienda fue vital, para proveer de vinos,  sus variedades y variantes a la zona y al resto de las provincias y regiones de Chile, pero no nos engañemos, la zona hoy conocida como Itata fue por siglos una zona postergada en cuanto a tecnología vitivinícola, las grandes haciendas, estuvieron cercano a Santiago y no más allá del Valle de Colchagua, donde llegaron las primeras cepas francesas y alemanas, donde estas nuevas cepas alcanzaron mayor notoriedad, esto relegó a los valles mas australes del central, una especie de aislamiento forzado, donde la geografía y los caminos no contribuyeron en la expansión de mostos y vinos tan típicos de la zona continuasen estando presente de manera activa en la expansión del vino “Chileno” de la época.

Esta suerte de aislamiento del resto del territorio, produjo un vino único en sabor, calidad e identidad,  lo  que  significó  que,  con  el  paso  del  tiempo, estos  suelos  de  Portezuelo  y  sus alrededores, produjesen vinos únicos, como lo son el célebre Pipeño, Asoleado, Chicha, misales y de mesa, hoy en día nos encontramos con excelentes espumantes todos estos vinos directamente extraídos de la cepa país., como se preparaba estos vinos en periodo colonial ha sido algo con lo cual hemos tenido contacto desde pequeños ya sea directa indirectamente la cultura vitivinícola se ha encargado demostramos sus distintos procesos, pero como se elaboraban estos mostos hace ya cuatro siglos, prestemos  atención “En un rincón se encuentra la tina, formada con dos, cuatro o seis cueros de toro cosidos, y en las grandes haciendas de una verdadera cuba, construida con ladrillos, de una extensión mayor o menor según la importancia de las cosechas. Como la operación de descobajar la uva se ejecuta en el país, se coloca momentáneamente  sobre  la  tina  la  zaranda, especie  de  zarzo  rectangular formado  por  un enrejado de cordeles o de varillas de coligüe, sobre el cual se echan los racimos de uvas, que unos hombres exprimen con las manos para que caigan los granos medio aplastados en la cuba y quede el escobajo encima, el cual se bota o se guarda para emplearlo en la destilación con el orujo; otra vez se pisa la uva con él, y se le quita después. Sin embargo, es preciso advertir que el escobajo contiene  un principio acerbo-astringente muy apto  para activar la fermentación y ayudar  a  la  conservación  de  los  vinos  muy  azucarados  y  poco  alcohólicos.  Descripción  de Claudio Gay(9) 

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